
Tradicionalmente, el dualismo cuerpo-alma/mente había impedido que se estudiasen las facultades mentales con el método científico. Estas facultades mentales, que antes se han llamado ‘anímicas', pertenecían a un ente inmaterial imposible de estudiar de manera experimental. La dificultad de comprender la interacción de un ente inmaterial con el cerebro ha hecho que la neurociencia moderna supere este dualismo y se ocupe de temas que hasta ahora eran propios de la teología y la filosofía.

En España hay más ciencia buena (y tecnociencia en un sentido amplio)de lo que se cree, pero su inserción en la sociedad es muy deficiente. Explicar a la gente los contenidos de la ciencia y sus espectaculares avances es necesario, pero no basta. Se necesita, además y en nuestra situación especialmente, hablar al público acerca de la ciencia como una cuestión pública importante, un activo imprescindible para un país moderno; de su naturaleza, su relación con la cultura y los cambios en la vida de la gente, la percepción pública de las oportunidades y riesgos y las actitudes que esto conlleva.

José Antonio ESCUDERO
El gobierno de la monarquía de la España Moderna pasó del llamado régimen polisinodial, o gobierno por sínodos, órganos pluripersonales o Consejos, al régimen ministerial, o gobierno por agentes unipersonales o ministros. En términos generales, el régimen polisinodial duró hasta principios del siglo XIX, mientras el ministerial llega a nuestros días. El régimen polisinodial imperó en los siglos XVI y XVII. En el XVI, teniendo como protagonistas del gobierno a los Secretarios (de los Consejos y personales de los reyes). En el XVII las funciones principales de los Secretarios (el despacho a boca o personal con el rey, y el despacho por escrito) pasaron a los Validos o Privados, quienes en determinados momentos (Lerma; Olivares) suplantan y eclipsan la autoridad del monarca. Por otra parte, en esas dos centurias el régimen polisinodial se basa fundamentalmente en los Consejos (de Castilla, Aragón, Indias, Inquisición, etc.), pero junto a ellos también en las Juntas, aplicadas a menesteres concretos. De acuerdo con este esquema, el gobierno de ultramar corrió a cargo del Consejo de Indias y de algunas Juntas especiales (Junta de Guerra de Indias, Junta de Hacienda de Indias, etc.).